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Nuevas perspectivas y acciones profesionales tras la pausa del verano

por | 28 Ago, 2026 | Blog

Todos los años por estas fechas observo que, tras la pausa del verano para el que ha tenido vacaciones y tiempo para tomar distancia de su vida rutinaria, muchos profesionales de la abogacía y de Compliance han aprovechado para reflexionar sobre su vida profesional. Desde finales de agosto suelo recibir mensajes de abogados y profesionales de Compliance para hablar en septiembre sobre el fruto de sus reflexiones, con el objetivo de llevarlas a la acción.

En efecto, las vacaciones de verano se tornan en una excelente oportunidad para parar, tomar distancia, y abordar distintos aspectos de nuestra carrera profesional desde otras perspectivas. Así, sea cual sea la opción de vacaciones que elijamos (con familia, con amigos, solos, viajando o en un mismo lugar), la magia de parar nos ofrece la maravilla de contemplar y reflexionar, aprovechando la distancia física y mental y el descanso o cambio de rutinas que las vacaciones nos suelen propiciar.  En general, paramos poco durante nuestro día a día, por lo que no son tantas las ocasiones en las que elegimos reflexionar de forma productiva y calmada sobre ningún asunto, por importante que sea.

Las personas que me contactan cada año por estas fechas tienen un tema común que desean abordar: se plantean cómo quieren continuar su carrera profesional. Esto incluye diferentes aspectos y que conllevan distintos grados de cambio: desde plantearse un cambio de profesión, pasando por un cambio de tipo de organización, o evolucionar de una forma diferente en la que ya están. El trasfondo de todo esto reside en pararse a pensar en aspectos profundos de la persona, como cuál es su propósito de vida y si lo está llevando a cabo mediante su trabajo, qué puede mejorar en su forma de liderar, qué le aporta su vida profesional, cómo desea vivir (conciliación, retribución, nivel de responsabilidad) y qué desea conseguir a corto, medio o largo plazo.

Una vez converso con la persona que me contacta para que comparta cómo se siente y qué desea abordar, elaboramos un plan de acción, porque la reflexión, aunque es imprescindible, no es suficiente. A veces, debemos detenernos en la reflexión y en la gestión de las emociones que le surgen en este contexto, para poder más adelante elaborar ese plan de acción.

Enfrentarse a todo esto no es fácil, si bien, parar ya es el primer paso de un nuevo camino que estamos diseñando en nuestra vida. Reflexionar y hacernos preguntas es el siguiente paso, contactar con alguien para que le ayude, acompañe o aconseje es otro, y, así, caminando, se llega a lograr el resultado que se desea, y del que muchas veces ni siquiera éramos conscientes al principio del camino.

Parte de ese plan incluye determinar qué tipo de cambio necesitamos, recabar información, pedir ayuda o consejo, comentarlo con las personas más allegadas, revisar nuestro Curriculum Vitae (lo cual, ya en sí es un ejercicio con un gran trasfondo emocional), mejorar nuestro perfil en redes sociales y trabajar las habilidades que podamos necesitar para ese cambio. A menudo se requiere reforzar la seguridad en uno mismo (“puedo hacer el cambio”), la confianza (“haga lo que haga, estará bien”), la comunicación (“sé trasladar lo que valgo y lo que puedo aportar” o “sé abordar las conversaciones que necesito”), y emociones como el miedo a equivocarnos o a lo desconocido, la tristeza por lo que dejaremos atrás con el cambio, o la rabia por no haberlo hecho antes.

¿Cuál es tu reflexión y tu plan de acción profesional tras las vacaciones?